SANT SEBASTIÀ DE SULL

San Sebastián de Sull, también nombrado San Sebastián del Monasterio o de Urgente, es un monasterio benedictino situado a la izquierda del río Saldes, dentro del treme municipal del mismo nombre. La construcción inicial es prerrománica (finales del siglo IX). La iglesia se reformó varias veces, se derrumbó y construir de nuevo en el siglo XV.

Del conjunto, actualmente en ruinas, cabe destacar la configuración de la iglesia del monasterio. El doctor Manuel Río y Río hay llevó a cabo diferentes excavaciones (entre los años 1971 y 1977, en 8 campañas), que sirvieron par a dejar al descubierto, liberando el conjunto de los escombros de una masía posterior, un edificio singular en el arquitectura prerrománica catalana y una necrópolis bastante importante.

SITUACIÓN
Del monasterio se encuentra situado a unos 5 Km de Saldes, para acceder, desde la carretera B-400 (Guardiola de Berguedà Saldes), hay que coger la pista que lleva al Santuario de Gresolet (la pista sale a mano derecha, todo circulando en sentido Guardiola en Saldes, justo antes de enfilar el puente de Saldes). Seguimos la pista todo descendente hacia el valle de Gresolet; en el punto bajo de la pista encontramos la casa-refugio el herrero, lugar donde debemos dejar el vehículo para tomar el camino que nos conducirá a las ruinas del monasterio. Cerca de la casa (atravesando el río) encontraron un indicador que marca el camino a seguir hacia el monasterio, el sendero es marcado con marcas blanco y verdes. en unos 10 min. de camino encuentran el monasterio.

HISTORIA

El monasterio fue establecido por el presbítero Daniel y la devota Honesta a inicios del siglo X. Ambas personas abarcaron tierras para la formación del cenobio antes del año 939. En el año 939 el conde Sunifred II de Cerdanya confirmó las aprisiona hechas por el fundador desde el bosque de Gresolet hasta la sierra de Ensija y del cuello de la Trapa en el Pedraforca al abad Dracón y su comunidad, que estaba formada por 6 monjes. Pese a que el cenobio aumentó su patrimonio con la donación de algunos alodios en 965, el año 983 el conde Oliba Cabreta cedió el monasterio al monasterio de Sant Llorenç prop Bagà ya mediados del siglo XI ya no residían monjes. El monasterio quedó en poder de San Lorenzo hasta el año 1836.
Posteriormente se edificó una casa que fue habitada hasta inicios del siglo XX (1910).